El Consejo Económico y Social de la Ciudad de Buenos Aires (CESBA) publicó un índice que sitúa al 66,9% del empleo porteño en algún grado de exposición a la IA generativa. La medición analiza las tareas de 39 grupos ocupacionales y asigna a la ciudad un puntaje general de 0,353 en una escala de 0 a 1.

El valor supera las mediciones nacionales comparables de Reino Unido, con 0,331; EEUU, con 0,322; Francia, con 0,318; Argentina, con 0,292; y América Latina, con 0,257. Singapur alcanza 0,366 y permanece por encima de Buenos Aires.

La comparación requiere una precisión metodológica: Buenos Aires es una ciudad, mientras que los demás resultados corresponden a países o regiones. El CESBA presenta su trabajo como la primera medición urbana comparable aplicada en América Latina, no como una clasificación mundial de ciudades.

Según el organismo, el resultado responde a una economía concentrada en servicios y a una fuerza laboral con alta formación. El índice mide cuántas tareas podrían verse modificadas por herramientas de IA generativa, pero no pronostica despidos ni reemplazo automático de trabajadores.

Qué mide la exposición a la IA generativa

El índice evalúa la relación entre las tareas habituales de cada ocupación y las capacidades actuales de estas herramientas. Una puntuación alta indica que una mayor parte de esas actividades puede recibir apoyo, automatizarse parcialmente o cambiar su forma de ejecución.

Oficinistas y empleados de trato directo con el público registran el nivel ocupacional más alto, con 0,642. Les siguen los profesionales de tecnologías de la información y las comunicaciones, con 0,517; los especialistas en negocios y administración, con 0,502; y los contables, con 0,453.

Obelisco de Buenos Aires junto a símbolos del sector servicios vinculados con la IA generativa
El CESBA ubicó en 0,353 la exposición laboral de Buenos Aires a la IA generativa y estimó que alcanza al 66,9% del empleo porteño.

Estas cifras describen exposición potencial, no la proporción de empleos que desaparecerá. Una misma ocupación reúne tareas automatizables y otras que requieren responsabilidad humana, interacción presencial, conocimiento del contexto o decisiones sujetas a normas internas.

El vínculo entre adopción tecnológica y puestos de trabajo también aparece en datos sobre IA y empleo en EEUU, donde la capacitación fue más frecuente que los despidos entre las empresas consultadas. Ambos antecedentes separan el uso de herramientas de una eliminación directa de cargos.

Servicios y formación elevan el puntaje porteño

Los servicios concentran el 88% de las personas ocupadas en Buenos Aires, frente al 78% del conjunto de Argentina. Muchas de sus actividades se apoyan en documentos, análisis, atención, comunicación y procesamiento de información, tareas que explican parte de la mayor exposición registrada.

La administración pública alcanza un índice de 0,423. Finanzas, tecnologías de la información y servicios profesionales marcan 0,420; comercio obtiene 0,365; construcción baja a 0,211; y servicio doméstico registra 0,149.

La formación también diferencia a la ciudad: el 66% de sus ocupados tiene estudios superiores completos o en curso, mientras que la proporción nacional es del 39,5%. El CESBA vincula esta brecha con la presencia de empleos intensivos en conocimiento y herramientas digitales.

Los resultados permiten identificar sectores donde la IA generativa puede modificar primero los procedimientos, la capacitación y la organización de tareas. No indican cuánto se usa ya la tecnología dentro de cada empresa ni miden aumentos reales de productividad, salarios o reducción de personal.

El CESBA prevé una segunda etapa con entrevistas a cámaras empresariales, sindicatos y especialistas. Una tercera fase incorporará diálogo social tripartito para discutir respuestas laborales y productivas basadas en los datos del índice.

Fuentes

Recommended Posts
0
Escenario de la Cumbre Lumière con pantalla de cine, claqueta, atriles y banderas de Francia y Corea del SurTranscriptores médicos en una transcripción clínica con correcciones manuscritas en rojo junto a un estetoscopio