Partamos por el cuento y luego me paso al resumen largo: hacer tu propia página web o app es más accesible que nunca con IDx, una plataforma que aprovecha lo mejor de la Inteligencia Artificial de frontera para facilitar algo que antes te obligaba a contratar a un webmaster.
Este año la programación con IA (vibe coding) se ha vuelto una de mis obsesiones, debido a lo mucho que ha avanzado con respecto al año pasado. He experimentado mucho con Grok y Manus, y Codex/ChatGPT sigue siendo mi agente favorito, pero, desde que conocí IDx, ya no es el único.
IDx es una plataforma de origen chileno diseñada para la creación y alojamiento de sitios web y aplicaciones mediante el uso de Inteligencia Artificial. Su funcionamiento principal se basa en la interacción con un agente virtual llamado Tracy, el cual recibe instrucciones mediante texto, imágenes y archivos para construir y modificar interfaces digitales.
El servicio permite a los usuarios desarrollar proyectos y estructurar plataformas funcionales de forma conversacional. El acceso inicial a la plataforma se realiza mediante una cuenta de Google, lo que permite generar una primera versión del sitio web de forma gratuita.
Posteriormente, el servicio actúa como servidor con un costo de mantenimiento de 30.000 pesos chilenos anuales, equivalente a unos 30 dólares. Para realizar modificaciones o actualizaciones adicionales en el futuro, el sistema opera mediante la compra de créditos internos.
Tu sitio web o app publicados en Internet en minutos con IDx

Para comenzar un proyecto, el sistema despliega un cuestionario inicial que establece la estructura básica o maqueta de la página. El agente virtual solicita información concreta como el objetivo del sitio, el nombre del proyecto o negocio, las acciones que se espera que realicen los visitantes y el estilo visual deseado.
En esta etapa, el usuario también puede cargar un logotipo para que la plataforma lo integre de inmediato en el diseño. Una vez que se genera el borrador inicial y se notifica al usuario por correo electrónico, se habilita un entorno de trabajo privado. En este espacio, el usuario se comunica directamente con el agente a través de una interfaz de chat.
Desde allí, es posible subir nuevos archivos, adjuntar imágenes y entregar instrucciones escritas específicas para detallar y programar la estructura del sitio web. La capacidad de procesamiento del agente permite desarrollar plataformas con alto nivel de interactividad.
Un ejemplo de esto es la creación de un sitio web dedicado a catalogar dibujos animados de los años ochenta y noventa. Mediante comandos exclusivamente escritos, el sistema configura fichas de información, integra reproductores de audio para las canciones de cada programa y establece sistemas de navegación organizados por décadas.
Dentro del mismo portal, la Inteligencia Artificial permite incorporar herramientas personalizadas para los visitantes. La plataforma es capaz de programar una función para que los usuarios seleccionen sus programas favoritos y generen una lista gráfica descargable.
También permite estructurar un sistema de trivia interactiva con preguntas de opción múltiple que emite un certificado digital descargable al responder correctamente. Para el comercio electrónico y los pequeños negocios, la herramienta ofrece soluciones directas de catálogo y venta.
Por ejemplo, al crear una página para una pizzería (tutorial al final de este texto), el usuario solo necesita proporcionar a la IA un documento de texto con el menú y un conjunto de fotografías de los productos. Si las imágenes están nombradas correctamente, el agente las asocia de forma automática con la información del texto. Con los archivos entregados, el sistema construye una interfaz funcional de pedidos sin requerir codificación manual.
La página resultante incluye un catálogo donde cada producto muestra su fotografía, nombre y precio. Los visitantes pueden agregar o eliminar productos, visualizando la suma total de su pedido en pantalla, y tienen la opción de incluir anotaciones sobre los ingredientes antes de confirmar la solicitud.
La confirmación del proceso de compra se gestiona mediante una integración nativa con WhatsApp. Al configurar el número telefónico del negocio en el portal, el botón de envío redacta y transfiere automáticamente un mensaje estructurado a la aplicación de mensajería del visitante. Este mensaje incluye el desglose exacto y totalizado de los productos seleccionados en el carrito, estandarizando la recepción de la orden para el vendedor.
Para conocer en detalle el funcionamiento de IDx te invito a ver el video que hice al respecto para mi canal de YouTube.

