En los casi 4 años que han pasado desde que empecé a trabajar con Inteligencia Artificial generativa he visto cosas sorprendentes, pero creo que hacer mi propia app con IA supera todo lo anterior.
Dar forma a canciones y videoclips ha sido algo emocionante, y procesar documentos y generar presentaciones automáticas ha sido muy útil, pero esto de programar una app completa en base a instrucciones escritas, sin saber prácticamente nada de programación, me resulta aún más alucinante.
Porque no estoy hablando de una maqueta, una página con cuatro botones o un experimento para ver qué era capaz de hacer la Inteligencia Artificial. Hice una aplicación de verdad, que se puede instalar en el teléfono, que también se puede visitar desde el computador y que actualmente reúne nada menos que 300 fichas de dibujos animados que vimos en Chile durante las décadas de los 80, 90, 2000 y 2010.
Y no solo me maravilla el hecho de haber podido hacer esta app. El tiempo que me tomó hace que lo conseguido sea doble o triplemente increíble. Porque no fue mucho más que un fin de semana para llegar a la versión final. Luego unos pocos días más para hacer ajustes y agregar más fichas.
¿Cómo habría sido desarrollar exactamente el mismo proyecto de forma tradicional, sin IA, tal como hasta hace unos años? Primero que todo, se habría necesitado un equipo. Alguien investigando y levantando los datos, un diseñador, alguien trabajando en front end, alguien resolviendo el back end y después todo el proceso de publicación, pruebas, correcciones y adaptación para distintos dispositivos.
Un pequeño equipo trabajando durante varias semanas y probablemente meses. Hoy, una sola persona, sin ser desarrollador profesional (ni semi profesional), puede tener una idea un viernes y terminar el fin de semana con algo funcionando en Internet, según comprobé por mis propios medios.

La app con IA que hice reúne información de 300 programas de dibujos animados que se emitieron en Chile desde la década del 80.
La maravilla de crear mi propia app con IA
Mi app con IA se llama Cuando veíamos tele y es uno de los proyectos que más orgulloso me ha dejado, porque lo siento como un verdadero aporte no solo a la nostalgia, sino también a la memoria y la cultura.
La hice utilizando IDx.cl, una plataforma chilena que permite crear sitios y aplicaciones simplemente conversando con un agente de Inteligencia Artificial. Tú le explicas lo que quieres, le das instrucciones, corriges, agregas funciones, cambias diseños y vas construyendo el proyecto casi de la misma manera en que trabajarías con un desarrollador sentado al lado tuyo.
Hace poco hice un tutorial para mi canal mostrando justamente eso: lo rápido que trabaja, la calidad de los resultados y hasta dónde se puede llegar sin tener que sentarse a escribir línea tras línea de código.
En la app con IA que hice esa me permitió ir iterando y contrastando información para que cada ficha incluya el país y año de origen de la serie, información sobre cuándo y por qué canal se emitió en Chile y un video de YouTube, generalmente con su opening latino algún fragmento representativo.
Hay una condición que me impuse desde el principio: Cuando veíamos tele solo considera dibujos animados que hayan pasado por televisión abierta o por televisión por cable. Nada de producciones que llegaron directamente a Netflix, Disney+ u otras plataformas de streaming. La lógica es precisamente recordar aquella época en que uno no elegía cualquier capítulo a cualquier hora. Había que saber qué día lo daban, a qué hora, en qué canal y, muchas veces, correr para alcanzar a verlo.
Después empecé a agregar funciones. En Chile siempre les hemos dicho cariñosamente “monitos” a los dibujos animados, así que puedes ir recorriendo los 300 y marcar con un corazón todos tus monitos favoritos. Cuando terminas, la aplicación genera automáticamente una gráfica con las imágenes de los que elegiste, que puedes descargar y compartir. Algo tan simple terminó siendo una de mis partes favoritas porque transforma un catálogo en algo personal: no es una lista de los mejores dibujos animados de la historia, sino tus dibujos animados.
También le agregué una trivia. Hay 150 preguntas programadas y en cada ocasión aparecen diez seleccionadas al azar. Si eres capaz de contestar correctamente las diez seguidas, la aplicación te entrega un diploma de “Especialista en dibujos animados antiguos”. Directo para el currículum…
Otra cosa que destaco en particular de las sesiones de vibe coding con IDx que dieron origen a esta app, es que el proceso no termina cuando el proyecto funciona. Puedes publicarlo utilizando su infraestructura y mantenerlo alojado por 30 mil pesos (unos 30 dólares) al año, y te otorgan créditos para seguir haciéndoles modificaciones.
Y eso es lo que más feliz me tiene. No solamente haber terminado una aplicación, sino haber podido convertir en algo usable y compartible. Se la he mandado a amigos y la reacción se repite: profunda impresión al enterarse de que la app la hice yo, y más profunda nostalgia por su contenido.
Porque solo los que crecimos en los 80 y 90 sabemos lo que significaron esos momentos junto a Thundercats, Los Halcones Galácticos, Los Supercampeones, Bugs Bunny, Spider-Man y muchos más. Y ahora podemos recordarlos todos juntos con mi app con IA.

