MZX Tech, filial vinculada a xAI, ofrece comprar viviendas cercanas a su planta de energía en Southaven, Mississippi, con una condición contractual. Los propietarios deben renunciar a reclamaciones relacionadas con la demanda por el ruido de las turbinas que abastecen sus centros de datos.
The Guardian reportó 18 aceptaciones de venta, según un corredor grabado; documentó cinco compras. La meta mencionada era 418 viviendas. xAI no confirmó las cifras.
El alcalde de Southaven, Darren Musselwhite, respaldó el plan en su informe municipal. Lo describió como una alternativa paralela a la reducción del ruido y dijo que algunas propiedades servirían para alojar a trabajadores especializados que se trasladarán a la ciudad.
La oferta de xAI vincula la venta con la demanda vecinal
Las cartas enviadas a residentes identifican a Burch Realty Group como intermediario de MZX Tech. La propuesta incluye, entre sus condiciones, liberar a la empresa de reclamaciones asociadas a la acción colectiva. En el documento, MZX niega las acusaciones y señala que necesita propiedades para fines comerciales.
Mississippi Today recogió que algunos dueños rechazaron las ofertas, mientras otros evaluaron vender o aceptaron hacerlo.

Los vecinos demandaron a xAI y MZX Tech ante un tribunal federal por el funcionamiento de las turbinas móviles a gas. Alegaron que el sonido y las vibraciones perjudicaron su calidad de vida y el valor de sus viviendas. Solicitaron una reducción de las molestias y una compensación económica.
La planta utiliza generación a gas para suministrar electricidad a los centros de datos de IA de la empresa. La controversia residencial se refiere al ruido de esos equipos. También existe un litigio ambiental separado sobre los permisos de emisiones, presentado por organizaciones de derechos civiles y protección ambiental.
La municipalidad defiende las compras y mantiene exigencias de ruido
“El ruido fue una preocupación legítima”, escribió Musselwhite en el informe publicado por la municipalidad. El alcalde sostuvo que las mediciones se mantuvieron dentro de la ordenanza local, aunque pidió niveles considerablemente inferiores al máximo permitido.
Según Musselwhite, la empresa gastó millones de dólares en mitigar el problema y está reemplazando las turbinas temporales por unidades permanentes más silenciosas. Presentó la conversión como la vía para estabilizar el ruido y las compras como otra medida para atender las molestias de los residentes.
El alcalde también vinculó la adquisición de casas con las necesidades de personal. Explicó que las operaciones crearían empleos locales y requerirían trabajadores especializados llegados de otras ciudades. Añadió que los corredores contratados contactarían a los propietarios de las viviendas que interesaran a la empresa.
Para algunos arrendatarios, la venta ya cambió sus condiciones de vivienda. Danielle Dillard contó a Mississippi Today que su propietario aceptó una oferta y le comunicó que tenía 60 días para mudarse. Dijo que acababa de renovar su contrato y que la alternativa de alojamiento ofrecida no era comparable a su casa actual.


