Francia abrió las candidaturas al Premio Pascal, un certamen para obras escritas con asistencia de Inteligencia Artificial. La convocatoria exige entregar el texto junto con un informe técnico que explique las herramientas y el procedimiento utilizados.
El concurso admite a participantes de cualquier nacionalidad o lugar de residencia, siempre que escriban en francés. Acepta ficción y no ficción, incluidos ensayos, biografías y memorias, y permite usar herramientas como ChatGPT, Claude, Gemini, Mistral o LLaMA.
Sus impulsores son los empresarios tecnológicos Philippe Rodriguez, Albin Serviant y Gilles Mentré. El lanzamiento coincidió con la controversia francesa por el uso de IA en una novela de Thélyson Orélien, que el autor defendió como propia.
El Premio Pascal pide un manuscrito y un informe del proceso
La postulación reúne tres elementos que deben presentarse simultáneamente. Además del manuscrito, requiere una idea inicial de unos 4.000 caracteres y un informe técnico de dos páginas. El formulario pide detallar los modelos, el método y la organización del proceso.
Los autores deben explicar su procedimiento con suficiente precisión para que otra persona pueda replicarlo. También deben declarar que utilizaron asistencia de IA, que los datos del informe son exactos y que no incorporaron manualmente textos humanos preexistentes, salvo la idea inicial.

El reglamento admite hasta tres postulaciones por edición. Cada manuscrito debe tener aproximadamente 300.000 caracteres, estar en PDF y conservar el anonimato ante el jurado. El plazo termina el 30 de noviembre de 2026 a las 23:59, hora de París.
Las obras autopublicadas son elegibles, incluidas las distribuidas en plataformas como Amazon KDP. Quedan excluidos los libros publicados por editoriales tradicionales. La convocatoria permite así participar sin contar previamente con una editorial que respalde el texto.
La evaluación combina calidad literaria y métodos de escritura
El manifiesto del premio plantea que la obra debe aportar una perspectiva útil, una advertencia o una vía para abordar un desafío ecológico, social o ético. La propuesta busca explorar formas de escritura que aprovechen estas herramientas para desarrollar una intención definida por el autor.
Los organizadores resumen el enfoque en su sitio con una frase: “Este premio no es un concurso de tecnología”. La evaluación considera la calidad literaria, la originalidad narrativa y estilística, la coherencia del texto y el manejo de la colaboración con IA.
El jurado delibera de manera independiente y el comité organizador queda fuera del debate y la votación. El ganador obtiene la publicación de su obra y visibilidad mediática. El manuscrito y el informe técnico siguen siendo propiedad del participante, y la idea inicial solo se hace pública con su consentimiento.
El requisito de transparentar el procedimiento contrasta con las polémicas por asistencia no declarada en otros concursos. La discusión también abarca los derechos de autores y editores sobre los libros utilizados en el desarrollo de modelos, un debate distinto del reconocimiento literario a las obras producidas con esas herramientas.


