Las mamografías con IA podrían entregar una señal adicional sobre la salud cardiovascular. Un estudio presentado en el congreso anual de la Sociedad Europea de Cardiología analizó exámenes de detección de cáncer de mama y encontró que un modelo podía distinguir antecedentes de enfermedades cardíacas, presión alta y accidentes cerebrovasculares.
El trabajo revisó 97.364 mamografías de 29.921 mujeres con una edad media de 54 años. Al cruzar los exámenes con registros médicos, el equipo entrenó un modelo de aprendizaje automático para identificar patrones asociados a condiciones cardiovasculares que no eran el objetivo original del control mamario.
Según los resultados presentados, el modelo distinguió a las pacientes con accidente cerebrovascular previo en el 86% de los casos. Para hipertensión y enfermedad coronaria, las cifras informadas fueron 79% y 78%, respectivamente. El estudio señaló que los resultados se mantuvieron en distintos grupos de edad y con o sin diagnóstico de cáncer.
Esos datos no convierten una mamografía en un diagnóstico del corazón. Plantean, en cambio, la posibilidad de usar una imagen que ya forma parte de los programas de detección para señalar qué pacientes podrían requerir una evaluación cardiovascular posterior.
Las mamografías con IA buscan aprovechar un examen que ya es habitual
La investigación de las mamografías con IA fue presentada por la doctora Viana Copeland, de la Universidad de Tel Aviv. La idea es aprovechar que muchas mujeres asisten a controles de mama durante una etapa relevante para reconocer factores de riesgo cardiovascular, aun cuando no consulten por síntomas del corazón.
El enfoque podría ampliar la utilidad de un mismo examen sin sumar una nueva sesión de imágenes. The Guardian informó que, en la muestra estudiada, 16% de las participantes tenía hipertensión, mientras que 2,5% registraba enfermedad coronaria y otro 2,5% había sufrido un accidente cerebrovascular.

El resultado se suma a otra línea de investigación sobre calcificación arterial mamaria, depósitos de calcio que pueden ser visibles en estos exámenes. Un estudio publicado en European Heart Journal evaluó una herramienta de Inteligencia Artificial para cuantificar esa calcificación en 123.762 mujeres de dos sistemas de salud.
La evidencia todavía debe pasar de la investigación al uso clínico
En la publicación de European Heart Journal, una mayor cantidad de calcificación arterial mamaria se asoció con mayor riesgo de eventos cardiovasculares graves y mortalidad, incluso después de incorporar la puntuación PREVENT. La herramienta no fue diseñada para reemplazar los factores clínicos, sino para añadir información que puede ayudar a estratificar el riesgo.
Ese antecedente y el estudio presentado en el congreso apuntan a una misma posibilidad: que la detección de cáncer de mama aporte señales para prevenir enfermedades cardiovasculares. Pero la utilidad clínica depende de validar el modelo en más poblaciones, definir umbrales y establecer qué evaluación médica sigue después de una alerta.
Elena Arbelo, integrante del comité de comunicación de la Sociedad Europea de Cardiología, señaló que el desafío está en pasar de la experimentación a una implementación precisa y confiable. Ese paso es especialmente relevante porque una alerta incorrecta puede provocar exámenes innecesarios, mientras una alerta omitida puede dejar sin detectar un riesgo real.
Para quienes siguen los avances de Inteligencia Artificial en salud, este caso de mamografías con IA muestra un uso distinto al diagnóstico de cáncer: extraer información adicional de una imagen existente, siempre como apoyo para profesionales y no como una decisión médica automática.


