Treinta y un estados de EEUU ya aprobaron leyes sobre deepfakes en campañas y elecciones, pero la protección no funciona igual en todo el país. Según la National Conference of State Legislatures (NCSL), 29 de esas normas están efectivamente en vigor, mientras California y Hawái tienen sus reglas electorales frenadas de forma permanente por tribunales.

La diferencia no es menor. Hay estados que prohíben ciertos contenidos solo dentro de una ventana previa a la votación, otros exigen avisos visibles cuando una pieza fue generada o manipulada con IA, y otros combinan obligaciones de transparencia con opciones para pedir retiros o demandar daños.

La revisión de NCSL muestra dos enfoques principales. Minnesota y Texas restringen deepfakes políticos durante periodos cercanos a la elección. Maryland, en cambio, prohíbe deepfakes engañosos vinculados a una elección durante todo el año. En los otros 28 estados, la vía dominante es el etiquetado o la divulgación obligatoria.

La falta de una base federal común también ha empujado a plataformas y servicios a definir reglas propias. En el caso de ChatGPT, OpenAI ya había anunciado medidas específicas para procesos electorales en EEUU, pero esas decisiones privadas no reemplazan el mosaico legal estatal que hoy determina qué puede circular, qué debe etiquetarse y quién puede reclamar.

Cómo regulan los deepfakes en campañas y anuncios electorales

NCSL resume el mapa en dos grandes grupos: prohibiciones y avisos obligatorios. Las prohibiciones buscan impedir la publicación de contenidos engañosos en ciertos periodos o de forma permanente. Los avisos obligatorios permiten difundir el material, pero exigen dejar claro que fue alterado o generado con IA.

La ventana temporal cambia bastante de un estado a otro. Minnesota veta la publicación de deepfakes destinados a dañar a un candidato desde el inicio del voto anticipado o 90 días antes de una convención de nominación. Texas aplica una restricción temporal antes de la elección. Maryland no aplica ese límite y mantiene una prohibición anual sobre deepfakes engañosos relacionados con elecciones.

Mapa de EEUU con estados que regulan deepfakes electorales
NCSL registra leyes sobre deepfakes en 31 estados, mientras California y Hawái tienen normas electorales frenadas por tribunales.

En los estados centrados en transparencia, también hay diferencias prácticas. Arizona exige una advertencia en medios sintéticos publicados dentro de los 90 días previos a una elección. Rhode Island fijó una regla similar para comunicaciones electorales dentro de 90 días. Colorado y Utah van más allá y piden información adicional en los metadatos, como quién creó la pieza, cuándo se hizo y cuándo fue editada.

Las sanciones tampoco son uniformes. En varios estados, los candidatos pueden pedir medidas cautelares para detener la difusión. En otros, además de la orden judicial, hay multas, daños civiles e incluso delitos menores si el aviso no aparece. Ese detalle importa porque no toda pieza generada con IA queda automáticamente prohibida: en muchos lugares el punto central es si hubo engaño, si existe una obligación de etiquetado y si la publicación ocurrió dentro del periodo definido por la ley local.

California, Hawái y el vacío de una regla federal común

NCSL añade un matiz clave: no basta con mirar cuántas leyes fueron aprobadas. También hay que distinguir cuáles siguen operativas. Su resumen indica que California y Hawái tienen normas electorales sobre deepfakes permanentemente suspendidas tras fallos judiciales. En California, la referencia principal es el caso Kohls v. Bonta, citado por NCSL, donde el tribunal cuestionó el alcance de la ley por motivos de libertad de expresión. En Hawái ocurrió algo parecido en The Babylon Bee v. Lopez.

Axios informó que ambos estados siguieron buscando vías alternativas. En California, parte de la AI Transparency Act empezó a regir el 3 de agosto y exige divulgaciones para imágenes generadas por IA en determinados contextos.

En Hawái, durante julio se adoptó una norma distinta para anuncios con deepfakes sin consentimiento de la persona afectada. Son caminos más acotados que las leyes electorales originales y muestran que el debate pasó de la campaña a la transparencia general y al uso no consentido de la imagen.

Fuentes

Axios – Voters face uneven AI deepfake protections

National Conference of State Legislatures – Artificial Intelligence (AI) in Elections and Campaigns

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