La OMS abrió en Lisboa una conferencia global sobre IA en salud junto al Gobierno de Portugal, con ministros, viceministros y altos representantes de 37 países de las seis regiones del organismo. El encuentro se concentra en un problema concreto: el uso de sistemas de IA ya avanzó en hospitales y diagnósticos, pero las reglas para supervisarlos, asignar responsabilidades y preparar a las instituciones siguen rezagadas.

Según la propia OMS Europa, casi dos tercios de los países de su región ya despliegan IA en diagnósticos. Al mismo tiempo, solo 8% cuenta con una estrategia específica para IA en salud y apenas 8% dispone de estándares de responsabilidad para definir quién responde cuando un sistema falla. La evaluación corresponde a Europa y no describe una situación mundial.

La agenda comenzó con talleres técnicos el 13 y 14 de julio y continuó con sesiones ministeriales y de expertos el 15 y 16. La OMS planteó la reunión como una instancia de trabajo para construir prioridades compartidas, no como la aprobación de un tratado o de una norma vinculante.

El programa también incluye una reunión entre países de habla portuguesa, con Portugal, Brasil, Angola, Cabo Verde, Santo Tomé y Príncipe y Timor-Leste. Ese eje regional se suma a una discusión más amplia sobre gobernanza de IA, ahora llevada al terreno sanitario con foco en reglas operativas, datos, infraestructura y personal.

Qué está discutiendo la OMS sobre IA en salud en Lisboa

La conferencia está organizada alrededor de tres frentes. El primero es regulatorio: cómo se evalúan, supervisan y auditan estos sistemas, y cómo se define la responsabilidad cuando una recomendación automatizada se equivoca o genera daño. El segundo apunta a herramientas e infraestructura, desde datos e interoperabilidad hasta condiciones técnicas para desplegar sistemas de forma segura. El tercero se centra en personas e instituciones, incluyendo capacitación de equipos de salud y capacidad de gestión dentro de ministerios y organismos públicos.

Ese marco cambia el tono de la conversación. En vez de presentar la IA en salud como una promesa general, la OMS y Portugal la están tratando como un asunto de implementación pública. La discusión pasa por quién valida un sistema antes de usarlo, qué requisitos deben cumplir los proveedores, cómo se documentan fallos y qué capacidades necesita cada país para no depender solo de soluciones externas.

Ministros y expertos en una conferencia sobre IA en salud en Lisboa
Lisboa reunió a 37 países para discutir reglas y responsabilidad en IA en salud.

Entre los participantes también figuran representantes del Banco Mundial, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, la Universidad Aga Khan y la Fundación Gates. La presencia de esos actores muestra que la conversación no se limita a hospitales o empresas tecnológicas: también alcanza financiamiento, cooperación internacional y diseño institucional.

La brecha entre adopción y reglas sigue abierta

El dato más claro del encuentro es la distancia entre despliegue y preparación. Que casi dos tercios de los países europeos ya utilicen IA en diagnósticos no implica que existan marcos maduros para supervisarla. La propia OMS subraya que la estrategia específica para IA en salud y las reglas de responsabilidad todavía son excepcionales en la región.

En la práctica, eso afecta decisiones muy concretas. Un ministerio puede incorporar herramientas para apoyo diagnóstico o gestión clínica sin tener todavía criterios claros para compras públicas, trazabilidad, revisión de errores o reparto de responsabilidades entre hospitales, funcionarios y proveedores. La conferencia de Lisboa intenta ordenar ese punto antes de que la expansión tecnológica avance más rápido que la capacidad de control.

Portugal añadió otro elemento al contexto: recordó que el encuentro coincide con su candidatura para albergar una oficina geográficamente descentralizada de la OMS dedicada a IA en salud. No es un resultado cerrado, pero muestra que el país anfitrión busca convertir esta agenda en una estructura permanente de cooperación y trabajo técnico.

Por ahora, el resultado confirmado no es una nueva norma global, sino una agenda de coordinación entre gobiernos, expertos y organismos internacionales. El foco está puesto en definir prioridades comunes para regulación, infraestructura y preparación institucional mientras la adopción de estas herramientas sigue creciendo.

Fuentes

OMS Europa: WHO brings 37 countries together in Lisbon to get AI governance right and make it work for every patient

Gobierno de Portugal: Lisboa recibe conferencia internacional de la OMS sobre Inteligencia Artificial en salud con representantes de 37 países

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