En su debut en la Bolsa de Valores de EEUU, SpaceX (compañía madre de xAI) hizo a Elon Musk el primer trillonario de la historia. Sin embargo, muchos se preguntan si se justifican los sobre 2 trillones de dólares que acumuló en su primer día transando acciones.
SpaceX debutó en bolsa con xAI metida de lleno en el corazón del negocio combinado. El problema es que esa parte de Inteligencia Artificial, que incluye a Grok, X y la infraestructura de centros de datos, está gastando mucho más de lo que ingresa.
La empresa de IA que opera dentro de SpaceX perdió alrededor de US$6.400 millones en 2025 sobre unos US$3.200 millones de ingresos, y en el primer trimestre de 2026 volvió a registrar pérdidas por unos US$2.470 millones con cerca de US$818 millones de ingresos.
Eso cambia el ángulo habitual de SpaceX. Ya no se trata solo de cohetes o de Starlink, sino de una empresa que llega al mercado como una apuesta combinada entre conectividad, lanzamiento espacial y xAI. Y esas pérdidas significan que la división de IA está consumiendo mucho más dinero del que logra generar, algo que obliga a mirar de cerca cuánto tiempo puede sostenerse ese ritmo de inversión.
Cómo quedó xAI dentro de SpaceX y qué reveló el filing
SpaceX absorbió formalmente a xAI mediante un acuerdo de fusión firmado a fines de enero de este año. El anexo de la operación detalla que xAI pasó a quedar como subsidiaria de propiedad total de SpaceX, una señal clara de que la IA dejó de ser un negocio periférico dentro del grupo de Elon Musk.
Desde ahí, Grok, la red X y la infraestructura asociada quedaron dentro del mismo marco corporativo que Starlink y el negocio espacial.
La información financiera incluida en el proceso de salida a bolsa ayuda a entender por qué xAI se volvió central. La división perdió US$6.400 millones en 2025. También detalló que el crecimiento de ingresos vino en parte de suscripciones de X y Grok, licenciamiento de datos y servicios de infraestructura de IA, pero no alcanzó para compensar el costo de expandir centros de datos, cómputo y entrenamiento de modelos.

En el primer trimestre de este año, la división de IA explicó la mayor parte del deterioro financiero del grupo. Solo entre enero y marzo, el negocio de IA aportó US$2.470 millones en pérdidas y representó 76% del gasto de capital trimestral de SpaceX, que llegó a US$10.100 millones. Eso muestra que la apuesta por xAI no está en una fase de ajuste fino, sino en una etapa de inversión muy agresiva.
La compañía también dejó ver hacia dónde quiere llevar esa inversión. El filing menciona la expansión de su infraestructura de cómputo para IA y contratos ligados a Colossus y Colossus II, los complejos usados para entrenamiento e inferencia de Grok.
En la práctica, la tesis que SpaceX presenta al mercado es que controlar centros de datos, energía, conectividad y distribución puede darle una posición distinta frente a otras empresas de IA.
Qué cambia para el mercado y para quienes siguen la IA
La parte que sostiene hoy el equilibrio del grupo sigue siendo Starlink. En el primer trimestre de 2026, fue el único de los tres grandes segmentos de SpaceX que resultó rentable, con una ganancia operativa de US$1.190 millones.
Aun así, ese resultado no alcanzó para evitar una pérdida operativa total de US$1.940 millones en el trimestre. La lectura es directa: el negocio de conectividad genera caja, pero xAI está absorbiendo una porción enorme de ese colchón.
Para los inversores, la salida a bolsa de SpaceX pasa a ser también un examen sobre el costo real de construir una gran plataforma de IA. No basta con lanzar Grok o prometer modelos más grandes. Hace falta pagar chips, energía, centros de datos, personal y expansión de infraestructura. Esa discusión sobre cuánto cuesta sostener la IA ya apareció en los costos de la IA exigen más control en las empresas, y en este caso aparece con cifras mucho más extremas.
Fuentes: SEC, formulario S-1 de SpaceX; SEC, Exhibit 2.1 del acuerdo de fusión con xAI; Reuters vía Investing.com; TechCrunch; Business Insider.


