La universidad de Oxford permitió entrenar IA con textos históricos de la Bodleiana, pese a reparos internos sobre reputación y ambiente, reveló The Guardian.
La casa de estudios británica anunció en marzo de 2025 una colaboración de cinco años con OpenAI, empresa creadora de ChatGPT. El convenio incluyó un piloto de digitalización de materiales de dominio público de sus Bibliotecas Bodleianas, con el objetivo de facilitar búsquedas y consultas desde otros países.
La institución explicó que el proyecto busca ampliar su programa de digitalización y explorar las aplicaciones de la Inteligencia Artificial generativa. Los resultados de esa investigación se publicarán en el repositorio académico de la universidad para que otras instituciones puedan aprovechar lo aprendido.
Oxford incluye disertaciones históricas en su piloto
Una de las colecciones anunciadas comprendió 3.500 disertaciones de distintas disciplinas, fechadas entre 1498 y 1884. La iniciativa se integró en Future Bodleian, programa para ampliar los recursos digitales y la infraestructura que permite consultar las colecciones bibliotecarias.
Richard Ovenden, responsable de la Biblioteca Bodleiana, afirmó en el comunicado inicial que su misión es “adquirir, preservar y poner el conocimiento a disposición”. El objetivo declarado del piloto fue abrir a estudiantes e investigadores materiales que antes no estaban disponibles en línea.

La digitalización de libros tiene un antecedente largo en la institución. Las Bibliotecas Bodleianas comenzaron a escanear contenido a principios de la década de 1990. En 2015 lanzaron Digital Bodleian, un portal que reunió imágenes de sus colecciones en un único punto de acceso.
Consulta digital y reglas para los datos universitarios
El portal permite buscar y filtrar materiales, revisar información descriptiva de cada pieza y descargar imágenes de alta resolución para investigación y enseñanza no comerciales. Su renovación de 2020 mejoró la búsqueda y la presentación de esos datos, que ayudan a identificar documentos y su procedencia.
La biblioteca señala que solo una pequeña parte de sus fondos está disponible en línea. Para localizar otras piezas mantiene catálogos de libros impresos, archivos y manuscritos posteriores a 1500, además de registros de manuscritos medievales occidentales y de otras tradiciones. Esos registros y las imágenes digitalizadas cumplen funciones diferentes para los investigadores.
La colaboración universitaria también incluyó acceso a ChatGPT Edu, versión diseñada para educación superior. Oxford lo extendió a estudiantes y personal desde el año académico 2025/26. Las cuentas institucionales usan un entorno propio, con ajustes, integrantes y recursos gestionados por la universidad, y ofrecen mayores controles de privacidad.
Oxford distingue ese entorno de las cuentas personales, que considera inadecuadas para procesar información confidencial o datos de estudiantes y trabajadores. Sus instrucciones piden utilizar las herramientas institucionales para trabajo y estudio. La universidad financia el acceso a ChatGPT Edu, disponible sin cobro directo para quienes pertenecen a la institución.


