La Inteligencia Artificial entró entre los diez mayores miedos de EEUU en la encuesta anual de la Universidad Chapman. El temor a que perjudique el proceso político alcanzó el tercer puesto, con 51,9%, y la preocupación por sus efectos económicos llegó al séptimo, con 49,7%.
La duodécima edición incorporó por primera vez varias preguntas específicas sobre la IA. La clasificación agrupa a quienes respondieron que sienten miedo o mucho miedo ante cada situación. Las nuevas preguntas permiten distinguir preocupaciones políticas, económicas, ambientales y laborales dentro de una misma tecnología.
Christopher Bader, profesor de Sociología y fundador de la encuesta, afirmó en el comunicado universitario que las preocupaciones abarcan los empleos, el sistema político y la economía. “Comprender estos temores será cada vez más importante”, señaló al referirse a la integración de estas herramientas en la vida cotidiana.
Los miedos al daño político superan al reemplazo de trabajadores
El temor a que la IA reemplace personas en la fuerza laboral llegó al 42%, en el puesto 23. La preocupación por sus efectos ambientales alcanzó el 43,2%, mientras que el posible daño a las relaciones personales registró otro 42%. Ambos asuntos quedaron fuera de los diez primeros lugares.
Las preguntas sobre experiencias laborales concretas obtuvieron porcentajes menores. El 19,3% manifestó temor a que una IA evalúe su trabajo, el 19,1% a reportar ante una jefatura de IA y el 17,2% a trabajar con tecnologías que incorporan estas herramientas. El cambio tecnológico en el empleo registró 12,6%.

La corrupción gubernamental encabezó la lista general con 61,1%, seguida por el involucramiento de EEUU en otra guerra mundial, con 58%. El seguimiento estatal de datos personales alcanzó 48,9%. La encuesta sitúa así las percepciones sobre la IA junto a preocupaciones institucionales y económicas más amplias.
El uso frecuente y la educación muestran diferencias entre las respuestas
Entre quienes utilizan IA al menos semanalmente, el 46% temió sus efectos sobre el proceso político, frente al 55% entre quienes nunca la usan. Para el posible daño ambiental, los porcentajes fueron 32% y 50%, respectivamente. Los resultados describen asociaciones entre frecuencia de uso y preocupación.
La educación mostró otra diferencia. El 59% de las personas con título universitario manifestó temor al daño político, frente al 48% de quienes carecen de ese grado. En el uso de tecnologías con IA en el trabajo ocurrió lo contrario, con 14% entre titulados y 27% entre quienes no tienen título.
El estudio también comparó esperanza y temor ante tecnologías emergentes. La energía limpia abundante, la medicina para extender la vida y la colaboración entre personas y robots en manufactura registraron al menos tres respuestas esperanzadas por cada respuesta temerosa. El monitoreo continuo de empleados figuró entre las aplicaciones que generaron mayor temor.
NORC, organización de investigación de la Universidad de Chicago, realizó 1.221 entrevistas a adultos mediante su panel probabilístico AmeriSpeak. Las personas respondieron en línea y en inglés entre el 7 y el 21 de abril de 2026. El margen de error informado para el conjunto de la muestra fue de 3,79 puntos porcentuales.

