Hugging Face y Pollen Robotics abrieron la preventa de Microduck, un robot bípedo de 25 centímetros pensado para entrenar movimientos con aprendizaje por refuerzo y llevarlos desde simulación a hardware real.
El equipo lo ofrece por US$399 antes de impuestos y envío, con primeras entregas previstas antes de Navidad de 2026 en Norteamérica, Europa y Reino Unido.
Microduck pesa menos de 800 gramos e incorpora 15 motores. Integra una cámara, un pequeño sensor de profundidad, dos unidades de medición inercial y un pico articulado que puede tomar objetos.
Según la presentación oficial, puede caminar, sentarse, agacharse, levantarse tras caídas comunes y usar patines opcionales.
La propuesta no se presenta como un robot doméstico general. Pollen Robotics lo describe como una plataforma de desarrollo para probar control del robot, simulación, entrenamiento por refuerzo y despliegue sim-to-real con un equipo pequeño y más barato que otros formatos de robótica.
El lanzamiento también se suma al avance de la IA física, donde los modelos y sistemas de control se trasladan desde software a máquinas que perciben y se mueven.
En este caso, la novedad está en el precio de entrada y en que el SDK, el simulador y las herramientas de entrenamiento ya están publicados en GitHub.
Qué trae Microduck como plataforma de desarrollo
La página oficial muestra a Microduck con varios comportamientos ya entrenados para usarlo desde el primer encendido.
Entre ellos aparecen control con mando, seguimiento de un punto láser, movimientos activados por el entorno y recuperación después de perder el equilibrio. Eso permite probar funciones básicas sin montar desde cero toda la cadena de control.
Sobre esa base, el software abierto cubre varias capas a la vez: control del robot, simulación, aprendizaje por refuerzo y despliegue en el dispositivo real.
La idea es entrenar nuevas habilidades en un entorno virtual, medir fallos, ajustar parámetros y luego pasarlas al robot físico, una práctica habitual en robótica que suele exigir hardware más caro o más difícil de operar.

Microduck llega en cuatro colores, llamados Cream, Graphite, Lavender y Sky. La compañía también lo diferencia de Reachy Mini, su producto anterior, porque aquí el foco no está en la interacción de escritorio, sino en el movimiento.
El director ejecutivo de Hugging Face, Clément Delangue, situó el producto como una entrada más accesible a la robótica programable orientada a desarrolladores.
Precio, alcance inicial y límites confirmados
El precio anunciado de Microduck no debe leerse como costo final cerrado. Los US$399 corresponden a una preventa introductoria y no incluyen impuestos ni envío.
Tampoco hay confirmación de entrega inmediata fuera de Norteamérica, Europa y Reino Unido, que son las regiones mencionadas por Pollen Robotics para los primeros despachos.
Ese alcance importa porque el producto ya puede reservarse, pero todavía no está desplegado a escala en otros mercados.
Para estudiantes, laboratorios pequeños y personas que están aprendiendo robótica, la barrera principal parece bajar por tamaño y precio; aun así, sigue siendo un kit de desarrollo con tiempos de espera, accesorios potenciales y limitaciones físicas propias de un robot de menos de 800 gramos.
La apertura del código facilita auditoría y control sobre la base técnica, pero no garantiza por sí sola que todos los datos queden protegidos cuando el usuario instala aplicaciones sobre el robot.
Esas aplicaciones pueden acceder a cámaras y micrófonos y, según cómo estén construidas, enviar datos a servicios externos.
Con lo confirmado hasta ahora, Microduck entra al mercado como una plataforma pequeña para experimentar con movimiento, equilibrio y entrenamiento sim-to-real desde el día 1.


