IBM publicó un estudio global sobre IA empresarial que apunta a un problema muy concreto dentro de muchas compañías: 91% de los ejecutivos encuestados dijo que no entiende por completo qué proveedores, modelos e infraestructura sostienen sus sistemas de IA.
La investigación, realizada por el IBM Institute for Business Value junto con Oxford Economics, describe un escenario en que la IA ya entra en procesos centrales, pero sigue montada sobre piezas difíciles de mapear, cambiar o reemplazar si un servicio falla, sube de precio o cambia sus reglas de uso.
El informe también muestra que 71% de los encuestados ve difícil cambiar a su proveedor principal de IA o su modelo principal, mientras 68% dice que cumplir requisitos de residencia y soberanía de datos entre distintos países es complicado.
En promedio, los líderes consultados reportaron seis interrupciones relacionadas con IA en los últimos dos años, y 81% afirmó que una caída de siete días en un proveedor clave provocaría una alteración severa o crítica en su operación.
IBM presenta el tema como un asunto de soberanía de IA empresarial, pero en palabras simples el problema es de control. Muchas empresas ya usan IA empresarial en tareas sensibles, pero no tienen claridad suficiente sobre qué nube, qué modelo, qué infraestructura y qué proveedor crítico sostienen ese trabajo diario.
IBM apunta a la falta de control sobre la IA empresarial
El estudio se basó en respuestas de 1.000 ejecutivos senior de 16 países y 17 industrias, recogidas entre febrero y abril de 2026. Según IBM, la presión por usar IA en áreas centrales del negocio está creciendo más rápido que la capacidad de muchas organizaciones para saber con precisión qué piezas sostienen esos sistemas y qué riesgos aparecen si algo cambia en la cadena técnica o comercial.
El dato de 71% sobre la dificultad para cambiar de proveedor o modelo ayuda a aterrizar ese problema. No se trata solo de elegir entre varias herramientas de IA empresarial, sino de rearmar flujos, datos, integración con software interno, controles de seguridad y requisitos regulatorios. Si el modelo se retira, si el proveedor impone nuevas restricciones o si el precio sube, la empresa puede descubrir demasiado tarde que tenía muy poco margen para moverse.

IBM añade otro punto práctico: los encuestados mencionan aumentos de precios, restricciones de uso, retiros de modelos y degradación de rendimiento como cambios inesperados dentro del ecosistema. Ese cuadro no acerca a una preocupación cada vez más visible en grandes organizaciones que llevan meses acelerando la adopción de IA en oficina, servicio al cliente, análisis de datos y automatización. En ese frente, ya no basta con probar herramientas; muchas compañías necesitan entender mejor cómo desplegar IA en empresas sin quedar amarradas a servicios difíciles de cambiar.
El informe sostiene además que solo 7% de las organizaciones opera con las capacidades de control más avanzadas. IBM describe a ese grupo como compañías capaces de adaptar datos, modelos e infraestructura cuando cambian las condiciones. Según el estudio, esas organizaciones protegen 55% más de su beneficio operativo frente a interrupciones impulsadas por IA que las empresas con menor capacidad de control.
Qué cambia cuando un proveedor crítico de IA falla o sube sus costos
La parte más útil del estudio está en sus consecuencias prácticas. Si una empresa no sabe con claridad qué proveedor, qué modelo y qué entorno técnico sostienen su IA empresarial, también le cuesta preparar planes de respaldo. Eso afecta decisiones sobre continuidad del negocio, contratos, cumplimiento normativo, presupuesto y tiempos de respuesta ante fallas.
El dato de 81% es el ejemplo más directo: la gran mayoría de los ejecutivos encuestados cree que una interrupción de siete días en un proveedor clave causaría una alteración severa o crítica. Para una compañía que ya integró IA en atención, ventas, análisis o producción, una semana sin ese servicio puede frenar tareas, retrasar operaciones y obligar a volver a procesos manuales bajo presión.
También aparece el costo del cambio. IBM señala que 72% de los ejecutivos aceptaría un aumento de 20% en costos para mantener proveedores de IA si eso mejorara su flexibilidad estratégica. Esa cifra sugiere que el problema no es solo técnico: muchas empresas ya perciben que cambiar de proveedor o rediseñar su arquitectura puede salir caro, lento y riesgoso, incluso cuando seguir igual también tiene costos.
La lectura más sobria del informe es que la expansión de la IA empresarial está dejando a muchas compañías con sistemas centrales apoyados en servicios externos que no dominan del todo. IBM no plantea detener la adopción, sino aumentar visibilidad, capacidad de reemplazo y control operativo antes de que una caída, un cambio contractual o una exigencia regulatoria exponga esas amarras en el peor momento.
Fuentes
IBM Newsroom: estudio sobre falta de control en IA empresarial
IBM Institute for Business Value: The Calculus of AI Sovereignty

