El World Economic Forum (Foro Económico Mundial) publicó un marco para que los nuevos centros de datos evalúen desde su diseño la disponibilidad de energía y agua, la capacidad de la infraestructura y la confianza de las comunidades. La propuesta busca que estos factores condicionen la ubicación y el tamaño de los proyectos ligados a IA, en vez de revisarse después de decidir la inversión.
El organismo sitúa en US$7 billones la inversión prevista en infraestructura de centros de datos y calcula un crecimiento anual de al menos 20% en la demanda eléctrica mundial de estas instalaciones. El aumento obliga a considerar redes, generación, refrigeración y acceso al agua como partes de una misma decisión.
Wood Mackenzie estima que la expansión hiperescalable impulsará un crecimiento anual de 16% en la demanda de gas natural licuado, o GNL, del Sudeste Asiático hasta 2035. La cifra no representa un aumento total de 16% durante la década, sino una tasa anual asociada al desarrollo proyectado de estas instalaciones.
Greenpeace East Asia advierte que atender esa demanda mediante nuevos contratos y terminales de gas puede mantener infraestructura fósil durante décadas. La organización también señala riesgos por el consumo de agua, el ruido y los efectos acumulados sobre comunidades cercanas.
Los centros de datos elevarían su consumo eléctrico regional a 57 TWh
Según Wood Mackenzie, la capacidad de los centros de datos del Sudeste Asiático podría crecer desde 2,8 hasta 9,4 gigavatios en 2035. Su consumo eléctrico anual pasaría de 17 a 57 teravatios hora, un salto que exigiría nueva generación y refuerzos de red.
Md Fadhlullah Omarali, analista principal de la consultora, explicó que “los grandes operadores de centros de datos son compradores solventes con necesidades eléctricas estables, y eso cambia el cálculo de riesgo para nueva oferta de GNL en el Sudeste Asiático”. Los contratos de largo plazo pueden dar respaldo financiero a plantas, terminales y gasoductos que antes resultaban más difíciles de justificar.

Singapur enfrenta restricciones de suelo, red y suministro eléctrico, por lo que aplica criterios de eficiencia y sostenibilidad a los nuevos proyectos. Parte de la expansión regional se concentra en Malasia, especialmente en zonas conectadas con Singapur, donde el rápido crecimiento obliga a coordinar capacidad eléctrica, agua e infraestructura local.
Tailandia aparece como otro mercado en expansión dentro de una región que todavía utiliza gas para ofrecer electricidad continua. Wood Mackenzie separa este escenario del de India: allí, la combinación de energía renovable y baterías resultaría más barata que el GNL para abastecer carga base, por lo que no proyecta el mismo patrón.
Agua, redes y comunidades entran en la decisión de inversión
El marco del World Economic Forum propone evaluar simultáneamente el estrés hídrico local, la resistencia de la red, las fuentes de energía, los sistemas de refrigeración y la aceptación comunitaria. Un terreno con conexión eléctrica disponible puede dejar de ser adecuado si depende de una cuenca con poca agua o requiere obras que desplazan costos hacia los habitantes.
Greenpeace sostiene que las empresas deben priorizar energías renovables, almacenamiento y eficiencia antes de recurrir a nueva infraestructura de gas. La organización pidió bloquear nuevas instalaciones fósiles de largo plazo asociadas con la expansión energética de la IA.
El consumo directo de refrigeración no representa toda la huella ambiental de la IA. También intervienen el agua utilizada para producir electricidad, las condiciones climáticas, el tipo de sistema de enfriamiento y la transparencia con que cada operador informa sus datos.
Standard Chartered calcula que los compromisos de inversión en centros de datos, vehículos eléctricos y polos industriales verdes en la ASEAN se acercan a US$200.000 millones. El banco identifica restricciones de red y un despliegue renovable insuficiente como límites regionales, de modo que la materialización de los proyectos dependerá de qué capacidad energética y de agua pueda habilitar cada país.

