Brais Moure cuestionó con dureza el cambio de tono de Sam Altman sobre el impacto de la Inteligencia Artificial en el empleo. En un video publicado en su canal MoureDev, el desarrollador español reaccionó a declaraciones recientes del CEO de OpenAI, quien dijo estar “encantado” de haberse equivocado respecto al impacto de la IA en el empleo.
La crítica de Moure no apunta contra la IA como tecnología, sino contra la forma en que los líderes de grandes empresas usan ciertos mensajes públicos.
Su lectura es que una parte de la conversación sobre IA se mueve por intereses comerciales, titulares llamativos y cambios de narrativa que pueden afectar decisiones reales de estudiantes, trabajadores y personas que están pensando hacia dónde orientar su carrera.
“Está claro que la mitad de las cosas que nos dicen los CEO de las grandes compañías de IA y de las grandes tecnológicas y de las grandes compañías en general se dicen por un único motivo, para vendernos algo”, declara de entrada el mencionado video (compartido al final de este texto).
Sam Altman cambia el tono y Brais Moure apunta al daño del miedo
El punto de partida es el giro de Sam Altman. El CEO de OpenAI dijo que se alegraba de haberse equivocado respecto al ritmo con que la IA podía destruir ciertos empleos de entrada. La frase suena moderada, pero para Brais Moure llega después de meses de mensajes que instalaron miedo en personas que estaban aprendiendo programación o evaluando entrar al sector tecnológico.
En su análisis, Moure recuerda que muchos titulares sobre IA han presentado el futuro laboral como si ya estuviera decidido. Ese tipo de discurso, afirma, no solo genera conversación en redes: también puede empujar a alguien a abandonar estudios, descartar una carrera o pensar que aprender a programar ya no tiene sentido. En ese contexto, el cambio de tono de Altman no le parece una simple corrección inocente.
“Yo no estoy en contra de la IA como tecnología, estoy en contra de cosas que dicen seres humanos en muchos casos sobre la IA y que eso al final en quien acaba repercutiendo es en gente de a pie,” explica.
La diferencia es importante. Moure no niega que la IA esté transformando tareas ni que herramientas como ChatGPT estén cambiando la forma de trabajar. Lo que critica es convertir cada avance en una sentencia absoluta sobre el futuro. También distingue entre usar IA para mejorar procesos y usar declaraciones alarmistas como argumento para inflar expectativas, valoraciones o presión mediática alrededor de una empresa.
Respecto de lo expresado por Sam Altman, el influencer es categórico: “¿Cómo que te alegras mucho, cabrón? Si en realidad lo que hiciste fue meter miedo, si en realidad lo que hiciste es que mucha gente dejara de estudiar, que mucha gente ya ni empezara a estudiar, que mucha gente se echara las manos a la cabeza porque estaba jugando su futuro, eso es irresponsable”.
La advertencia de Brais Moure para quienes estudian programación e IA
Moure separa el ruido empresarial de las decisiones personales. Su recomendación es no tomar como verdad definitiva cada frase de un CEO, especialmente en un sector donde la narrativa cambia rápido. Hoy se dice que una habilidad ya no sirve; meses después, el mismo mercado vuelve a pedir personas capaces de entender tecnología, evaluar herramientas y construir soluciones reales.
Para alguien que está aprendiendo, la conclusión no es ignorar la IA ni confiarse. Es aprender a usarla con criterio. Programar, entender datos, saber evaluar respuestas de modelos, explicar problemas y trabajar con herramientas nuevas sigue siendo valioso. Lo que cambia es la forma de estudiar: menos memoria mecánica, más comprensión, práctica y capacidad para adaptar el conocimiento a herramientas que evolucionan rápido.
“No tomes decisiones de tu carrera y decisiones profesionales por las notas de prensa y por los titulares de un CEO. En un sector donde la narrativa cambia cada 6 meses para venderte algo distinto, el que se queda fuera no es el que no sabe programar, es el que se cree los titulares al pie de la letra.”
El mensaje de Moure funciona como una advertencia contra dos extremos. Por un lado, creer que la IA no cambiará nada. Por otro, asumir que cualquier titular sobre automatización basta para abandonar un camino profesional. Entre ambas posturas hay una zona más útil: mirar la tecnología con atención, aprender sus límites, usarla para trabajar mejor y no dejar que la estrategia comunicacional de una empresa decida por uno.


