Muse, el agente personal de Meta, superó los 10 millones de descargas en EEUU durante sus primeros 40 días. Los datos de Sensor Tower sitúan a la aplicación entre las doce que alcanzaron ese volumen en ese plazo desde que la firma comenzó su seguimiento en octubre de 2015.

La comparación con ChatGPT corresponde al estreno de sus aplicaciones móviles en ese país. En sus primeros 40 días, la app de OpenAI acumuló 3,7 millones de descargas, frente a 500.000 de Grok y 200.000 de Claude. A escala mundial, ChatGPT llegó a unos 15 millones en el mismo período, con una distribución internacional más amplia.

Meta presentó Muse como un agente capaz de ejecutar encargos, conservar información entre conversaciones y seguir trabajando cuando se cierra la aplicación. Ese funcionamiento requiere acceso a servicios personales, como el correo, y permisos para realizar determinadas acciones.

Muse combina tareas delegadas con memoria persistente

El servicio de Muse tiene un computador virtual propio en la nube, con navegador, archivos y herramientas para ejecutar código. Puede buscar información, completar formularios y preparar reservas. Según Meta, el sistema permite encargar varias tareas y continuar su ejecución en segundo plano, sin mantener abierta la conversación.

Su memoria conserva detalles entre conversaciones y puede alimentar sugerencias posteriores. En el documento de diseño, Mona Sarantakos y Christine Awad explicaron que la experiencia se organiza alrededor de una conversación principal, con chats laterales para asuntos que requieren un contexto separado. También permite consultar y editar los archivos de memoria.

Muse de Meta junto a una flecha de descarga que llega a un grupo de usuarios, en una composición editorial
La aplicación de Meta superó 10 millones de descargas en EEUU durante sus primeros 40 días, según Sensor Tower.

La interfaz incorpora un registro de actividad para revisar lo que el agente hace y los permisos aprobados. La pestaña de objetivos reúne los encargos de largo plazo y sus avances. Los resultados pueden entregarse como documentos, páginas web o herramientas interactivas, además de respuestas escritas.

Meta anunció acceso mediante iOS, Android y la web, además de conversaciones por WhatsApp. El servicio se ofrece en EEUU y Canadá, con una modalidad gratuita y suscripciones para mayor uso. Esa disponibilidad territorial deja a Chile fuera del despliegue descrito en los reportes.

La publicidad y los permisos acompañan el crecimiento

El impulso comercial fue considerable. Sensor Tower estimó que la app concentró el 39% del gasto publicitario de Meta en EEUU durante la parte de octubre analizada, frente al 23% de septiembre. A los siete días de instalarla regresaba el 30% de sus usuarios, y a los catorce días, el 23%.

Delegar acciones también implica administrar accesos. Meta afirma que cada usuario de Muse elige qué servicios conecta y puede revocar esos permisos. Para acciones sensibles, como enviar correos o comprar, el diseño contempla solicitudes de aprobación. Este control también forma parte del trabajo de la empresa en autorizaciones para agentes.

La arquitectura añade un segundo sistema, llamado Sentinel, que filtra las interacciones con el exterior. En su explicación técnica, Meta reconoció que “cualquier agente de este tipo seguirá cometiendo errores”. La compañía separa el entorno de trabajo de las credenciales y somete las solicitudes externas a ese control adicional.

Los usuarios pueden desconectar servicios y excluir sus interacciones del entrenamiento de modelos. Meta también permite pedir que se olviden datos específicos y afirma que las conversaciones y la información del computador virtual no se comparten con sus sistemas publicitarios.

Fuentes

9to5Mac, cifras de Sensor Tower sobre descargas, retención y publicidad

Meta, presentación y disponibilidad del agente

Meta, diseño y funcionamiento

Meta, arquitectura de seguridad

TechCrunch, alcance territorial y comparación de aplicaciones

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