La Casa Blanca adoptó los estatutos de la Super Intelligence Force y encargó un informe sobre riesgos de la Inteligencia Artificial durante la primera reunión oficial del grupo. La revisión abarcará ciberseguridad, bioseguridad y control de modelos, con un programa de trabajo de 120 días.
Jay Clayton, director de Inteligencia Nacional de EEUU y presidente del grupo, coordinará una agenda que combina evaluación técnica, avisos de incidentes y protección al consumidor. La reunión también distribuyó responsabilidades sobre infraestructura crítica, empleo y relación con los laboratorios que desarrollan los sistemas más avanzados.
El informe corresponderá a PCAST (President’s Council of Advisers on Science and Technology, Consejo de Asesores del Presidente en Ciencia y Tecnología). El encargo examinará la protección de infraestructura crítica, las aplicaciones biológicas de doble uso y el control de los modelos junto con la rendición de cuentas.
La Casa Blanca prepara avisos de incidentes y coordinación con los laboratorios
El grupo desarrollará protocolos para que las empresas avisen al gobierno de brechas, ataques informáticos y maniobras para eludir las restricciones de sus modelos. La Casa Blanca describió ese objetivo como entregar “avisos tempranos y notificaciones sistematizadas al gobierno”, en un comunicado recogido por Bloomberg.
Emil Michael, responsable tecnológico del Pentágono y vicepresidente de la iniciativa, encabezará la preparación de esos mecanismos. También estará a cargo del contacto con los laboratorios de IA avanzada y del trabajo para establecer una coordinación duradera entre las instituciones federales.

Clayton trabajará con Sean Cairncross, director nacional de Ciberseguridad, en otro equipo dedicado a implementar el White House Accord, el acuerdo de seguridad firmado por dirigentes de empresas de IA. Semafor informó sobre estas responsabilidades a partir del anuncio de la primera reunión.
Protección al consumidor y estudio del empleo en una agenda federal
Andrew Ferguson, presidente de la FTC (Federal Trade Commission, Comisión Federal de Comercio), dirigirá un comité de coordinación de protección al consumidor y aplicación de la ley. Participarán el Departamento de Justicia, la propia FTC y otras agencias federales.
Scott Kupor, director de la OPM (Office of Personnel Management, Oficina de Administración de Personal), colaborará con actores públicos y privados en protección de infraestructura crítica. Con el Departamento del Trabajo estudiará los efectos de la IA en la fuerza laboral y en la economía de EEUU.
La Super Intelligence Force consultará a desarrolladores, organizaciones de consumidores y defensores de libertades civiles. El programa también contempla interlocutores industriales y autoridades policiales federales y estatales para orientar e implementar sus esfuerzos.
La denominación del grupo sigue la orden ejecutiva 14434, que instruyó utilizar “Super Intelligence” y “SI” en comunicaciones oficiales, sitios web e informes del Ejecutivo dentro de lo permitido por la ley. Esa orden conserva la definición legal de Inteligencia Artificial y establece un encargo separado de 60 días para proponer una definición federal y posibles ajustes legislativos.


