El FBI arrestó a un ingeniero de OpenAI acusado de instalar una grabadora oculta en una sala de reuniones ejecutivas de la empresa en San Francisco. La compañía dijo que utilizó sus modelos de Inteligencia Artificial para analizar el dispositivo y vincularlo con el empleado, al que posteriormente despidió.

El acusado es Abdulrahman Alfozan, ciudadano saudí de 35 años. Compareció ante un tribunal federal por utilizar o intentar utilizar un dispositivo para interceptar conversaciones. El FBI (Federal Bureau of Investigation, Oficina Federal de Investigación de EEUU) mantiene abierta la investigación.

La sala se utilizaba para conversaciones sobre investigación propia, planes de productos y relaciones comerciales. La acusación sitúa el caso en un espacio donde se trataba información confidencial, al que el ingeniero no tenía autorización para acceder ni para participar en sus reuniones.

OpenAI usó sus modelos para analizar la grabadora

“Usamos nuestros modelos para analizar el dispositivo y su procedencia”, señaló OpenAI en una declaración publicada por su cuenta Newsroom en X. La empresa agregó que ese trabajo permitió identificar a un empleado que, según su investigación, lo instaló días antes del hallazgo.

OpenAI remitió el caso al FBI y se comprometió a colaborar con los investigadores. La compañía describió el dispositivo como un equipo diseñado para evitar su detección, con cifrado y funciones de monitoreo de audio. También afirmó que tenía evidencia de planes para colocar otras grabadoras en zonas sensibles de sus oficinas.

Grabadora oculta detrás de un televisor en una oficina identificada con el logo de OpenAI, en una recreación editorial
El personal encontró la grabadora conectada a un puerto USB detrás de un televisor en una sala de reuniones ejecutivas.

La empresa presentó este episodio como un ejemplo del uso de IA frente a amenazas internas. Su declaración dejó sin detallar qué modelos participaron, qué información procesaron y cuánto aportaron sus resultados a la identificación. La investigación también reunió registros de cámaras y objetos encontrados dentro del edificio.

Las cámaras y una segunda grabadora forman parte del caso

El personal encontró el equipo conectado a un puerto USB detrás de un televisor y oculto con papel higiénico. La acusación señaló que su contenido estaba cifrado. El ingeniero trabajaba en OpenAI desde julio de 2025, según el Departamento de Justicia de EEUU.

La sala no tenía cámara cuando se instaló la grabadora. Sin embargo, las cámaras de otras áreas registraron la presencia del empleado cerca del lugar. OpenAI añadió después una cámara al recinto, que captó al acusado entrando y mirando detrás del televisor, según la denuncia judicial.

El personal de seguridad también encontró una bolsa desatendida que contenía una billetera, identificación y otro dispositivo de grabación parecido. La denuncia añadió que el empleado consultó una herramienta de productividad sobre direcciones, salas y calendarios de la compañía antes de que se descubriera el equipo.

OpenAI informó que no tenía indicios de extracción de datos de clientes, código fuente o archivos con los parámetros de sus modelos. El caso se conoció después de otros despidos por manejo de información sensible. La acusación por interceptar conversaciones contempla hasta cinco años de prisión si existe una condena.

Fuentes

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