Microsoft publicó su Reporte de Sostenibilidad Ambiental 2026 y comunicó que sus emisiones totales aumentaron 25% interanual en el año fiscal 2025.
La compañía atribuyó el alza principalmente a la expansión de su infraestructura de centros de datos y a la decisión de dejar de usar ciertos certificados de energía renovable que reducían sus emisiones reportadas.
El informe sitúa ese resultado en el crecimiento de la infraestructura para IA. Microsoft reconoce que esa expansión aumenta la demanda de energía, agua, terreno y materiales, mientras mantiene sus metas de ser carbono negativo, positivo en agua y de cero residuos.
El documento cubre el año fiscal 2025 y compara sus datos con una línea base de 2020. Las cifras son reportadas por Microsoft: muestran medidas de avance, pero también una presión creciente asociada a construir y operar más capacidad de nube y centros de datos.
El reporte ambiental de Microsoft: emisiones, electricidad, agua y hardware
El principal cambio está en las emisiones. Microsoft informó que sus emisiones combinadas de los alcances 1, 2 y 3 crecieron 25% frente al año anterior. La empresa vincula el resultado con el despliegue de centros de datos y con un cambio en cómo contabiliza parte de su abastecimiento eléctrico renovable.
Microsoft dejó de apoyarse en certificados renovables no adicionales, separados de la compra directa de electricidad. Según la compañía, busca destinar ese gasto a proyectos que agreguen nueva capacidad eléctrica libre de carbono a las redes. El cambio eleva las emisiones informadas en el corto plazo, por lo que no debe leerse como una reducción efectiva ya conseguida.

La compañía también afirmó que igualó el 100% de su consumo anual global de electricidad con energía renovable bajo su propio criterio contable. Esa medición anual no significa que cada centro de datos opere siempre con electricidad libre de carbono ni que toda la energía provenga de la misma red local donde está instalada cada operación.
En agua, Microsoft dijo que repuso más de 14 millones de metros cúbicos durante FY25 y que, por primera vez, esa cantidad superó el volumen que retiró. La empresa añadió que su siguiente objetivo es recuperar agua en las mismas cuencas donde opera, una diferencia relevante porque el uso para enfriamiento depende de la ubicación y del diseño de cada instalación.
El reporte también incluye el hardware. Microsoft indicó que reutilizó o recicló 92% de los servidores y componentes retirados de sus operaciones de nube por segundo año consecutivo, y que opera siete Circular Centers para recuperar piezas y extender su vida útil. La expansión de IA no exige solo electricidad: también requiere chips, cableado, estructuras y equipos que eventualmente deben reacondicionarse o reemplazarse.
La infraestructura de IA vuelve más difíciles las metas climáticas de las grandes tecnológicas
El informe muestra una tensión concreta: ampliar la capacidad de IA implica más centros de datos y más consumo de recursos, al mismo tiempo que las empresas tecnológicas intentan cumplir compromisos ambientales fijados antes del actual auge de infraestructura. Axios señaló que Microsoft enfrenta ese mismo cruce entre emisiones, demanda eléctrica y expansión de IA.
Eso no significa que la IA explique por sí sola todos los resultados. Microsoft atribuye el aumento a la expansión de centros de datos y al cambio de criterio sobre certificados renovables. La nota del informe es útil justamente porque separa factores que suelen mezclarse: emisiones informadas, contratos de electricidad renovable, reposición de agua y reutilización de equipos.
Para empresas que evalúan adopción de IA en empresas, estos datos amplían la discusión más allá de productividad y costo de cómputo. También importa qué infraestructura requiere el uso intensivo de modelos y qué indicadores entrega cada proveedor sobre energía, agua, construcción y residuos.
Microsoft sostiene que sus decisiones de compra eléctrica y recuperación de equipos pueden mejorar el resultado ambiental a largo plazo. El reporte no resuelve la presión que reflejan sus emisiones actuales, pero deja documentado que el crecimiento de la IA ya tiene efectos medibles en el balance ambiental de uno de los mayores operadores de nube.
Fuentes
Microsoft On the Issues: Responsibly building the AI future
Axios: Microsoft’s AI boom collides with its climate goals


