Un tribunal de Múnich concluyó que Google puede ser responsabilizada por afirmaciones falsas generadas por los resúmenos hechos con IA de su buscador, identificados por la empresa como AI Overviews.
La decisión parte de un caso en el que esos resúmenes vincularon a dos editoriales alemanas con estafas, trampas de suscripción y prácticas dudosas que no aparecían en las fuentes enlazadas. Es decir, estaba entregando como cierta información que no tenía una procedencia real.
Por eso ahora, en Alemania, se estableció que cuando Google, en lugar de solo listar enlaces, pasa a redactar una respuesta propia, los tribunales pueden tratar ese texto como contenido de la empresa.
La resolución corresponde al Tribunal Regional de Múnich I, en el expediente 26 O 869/26. Según la copia de la sentencia, fechada el 28 de mayo de este año, el tribunal dictó una medida cautelar, es decir, una orden provisional mientras el litigio no queda cerrado por completo. Esa orden prohíbe a Google volver a difundir varias de las acusaciones cuestionadas en AI Overviews y además le atribuye el 80% de los costos judiciales del caso.
Google dijo después que AI Overviews está diseñado para reflejar información que ya existe en la web y que la empresa está revisando la decisión, que todavía no es definitiva.
El punto central del fallo, sin embargo, no gira solo sobre un error aislado, sino sobre la diferencia entre mostrar contenido ajeno y generar una síntesis nueva con redacción y estructura propias.
Qué dijo el tribunal sobre AI Overviews y por qué distinguió esta función del buscador clásico
El tribunal sostuvo que AI Overviews no funciona como una página de resultados tradicional. En una búsqueda clásica, Google muestra enlaces y fragmentos de terceros.
En este caso, en cambio, la función generó una respuesta organizada con su propio texto, su propia estructura y conclusiones que, según la sentencia, no estaban presentes de ese modo en los sitios citados.
La copia del fallo recoge que las demandantes pidieron frenar afirmaciones que las describían como vinculadas a “Betrugsmaschen”, algo equivalente a estafas o maniobras fraudulentas, y a “Abo-Fallen”, la expresión alemana usada para describir trampas de suscripción.
También cuestionaron otras frases sobre cobros, atención al cliente y supuestas relaciones con empresas de mala reputación. El tribunal entendió que varias de esas acusaciones eran falsas y que dañaban la reputación comercial de las editoriales.

Uno de los pasajes más citados de la resolución explica que aquí no se mostraban solo resultados externos, sino “afirmaciones independientes, nuevas y de contenido propio”. Esa diferencia fue decisiva. El tribunal razonó que Google sí tiene control sobre el sistema que produce el resumen y que, por tanto, no puede escudarse en la idea de que solo facilita acceso a información de terceros.
Google alegó que los usuarios pueden revisar los enlaces para comprobar si el resumen es correcto y que la información generada con IA no debe aceptarse sin verificación automática.
El tribunal rechazó ese argumento. Su razonamiento fue simple: si la respuesta se presenta de forma autosuficiente y comprensible por sí sola, el hecho de que el usuario pueda investigar más no elimina la posible responsabilidad por una afirmación falsa.
La decisión también marca distancia con precedentes alemanes sobre buscadores y autocompletado. En esos casos, la protección para el operador era mayor porque el servicio se entendía sobre todo como un intermediario que ordena material ajeno. Con AI Overviews, la corte vio otra cosa: una capa generativa que combina, reescribe y formula un mensaje nuevo.
Fuentes:
DW: German court holds Google liable for fake AI answers
Landgericht München I: sentencia del caso 26 O 869/26
WIRED: A Court Has Ruled That Google Is Liable for False Statements Generated by AI Overviews


