Wynd Kaufmyn, integrante del grupo StopAI, comenzó a cumplir una semana de prisión después de ser declarada culpable por bloquear y encadenar la entrada de la sede de OpenAI en San Francisco. La activista se entregó a las autoridades para iniciar la condena.
La captura que circula sobre el caso contiene un dato incorrecto: Kaufmyn no es británica. Es una exprofesora de Berkeley, California, de 69 años, vinculada desde hace décadas a distintas causas de activismo político.
El proceso se originó en una protesta de febrero de 2025. La fiscalía de San Francisco sostiene que Kaufmyn y otros integrantes de StopAI colocaron una cadena y un candado en la puerta principal de las oficinas de OpenAI, se sentaron frente al acceso y rechazaron trasladarse a la acera pública cuando la policía se los indicó.
En junio, un jurado la declaró culpable de interferir con un negocio, ingresar con intención de interferir con un negocio, reunión ilegal y negarse a dispersarse durante un disturbio.
El caso no sanciona una opinión sobre la Inteligencia Artificial: los cargos se refieren al bloqueo físico de la entrada y a la negativa a abandonar el lugar.
La acción de StopAI que terminó en un juicio
La oficina de la fiscal de distrito Brooke Jenkins señaló que la protesta ocurrió frente a las oficinas de OpenAI en Third Street.
Según su comunicado, empleados de la empresa llamaron al 911 y agentes policiales cortaron la cadena después de que los manifestantes rechazaran moverse.
La fiscalía describió la decisión del jurado como un rechazo a la idea de poner en riesgo la seguridad pública para conseguir un objetivo.
Esa es la posición de la acusación en el caso; no constituye una evaluación judicial sobre los temores de Kaufmyn respecto del desarrollo de sistemas de IA.

Kaufmyn había planteado que su acción estaba justificada por la necesidad de evitar un daño mayor. El jurado no aceptó esa defensa y emitió el veredicto de culpabilidad. La condena efectiva que comenzó a cumplir es de una semana.
El caso muestra una diferencia concreta entre una manifestación y una acción que bloquea el funcionamiento de un edificio.
La propia fiscalía indicó que los participantes podían continuar protestando desde el espacio público cercano, pero sostuvo que no aceptaron esa alternativa.
El mensaje dirigido a los líderes de las empresas de IA
Antes de entrar a prisión, Kaufmyn dijo a The Guardian que su mensaje a nombre de StopAI para los directivos de OpenAI, Anthropic y Meta era recuperar su humanidad.
La frase expresa la posición de la activista frente a la carrera por modelos más capaces; no hubo respuesta pública de esas compañías mencionada en el reportaje.
StopAI busca frenar el avance hacia lo que denomina superinteligencia artificial y sus integrantes advierten sobre riesgos graves.
Esas advertencias corresponden al grupo y a sus partidarios. El debate sobre seguridad, regulación y despliegue de IA incluye visiones distintas entre empresas, investigadores, autoridades y organizaciones civiles.
El episodio se suma a otras expresiones de oposición vinculadas a la infraestructura tecnológica, aunque no responde al mismo motivo ni involucra al mismo movimiento que las protestas contra centros de datos de IA registradas en EEUU.
The Guardian señaló que OpenAI fue contactada para comentar. El hecho central confirmado es la condena y el comienzo de la pena de Kaufmyn.
Fuentes
The Guardian: The first anti-AI protester to be jailed has a message for OpenAI, Anthropic and Meta
San Francisco District Attorney: Jury convicts woman of trespassing and interfering with business


