El Colegio Robles de Villa Alemana, en la región de Valparaíso, denunció la difusión de una imagen sexualizada de una profesora, que fue creada o modificada con Inteligencia Artificial sin su consentimiento. Según el establecimiento, el archivo se compartió en un grupo de WhatsApp de apoderados.
El colegio destacó que se trataba de un grupo exclusivamente masculino, en una declaración que vinculó lo ocurrido con una vulneración de la dignidad, la privacidad y la integridad de la docente.
Desde el establecimiento apuntaron a la circulación de la imagen sexualizada junto con las burlas, la indiferencia y las reacciones de aprobación, y advirtieron que estas conductas pueden sostener la violencia de género cuando el entorno las acepta o minimiza.
“La tecnología no elimina nuestra responsabilidad”, señalaron desde el colegio en la declaración. También plantearon que compartir una imagen implica una decisión ética y llamó a acompañar a las personas afectadas, pedir ayuda y evitar el silencio frente a la violencia.
Reacción tras divulgación de imagen sexualizada de profesora

La Dirección del colegio convocó a las familias a conversar sobre la complicidad y la normalización de estas conductas y describió esas dinámicas como un “pacto patriarcal” que contribuye a mantener relaciones desiguales de poder y dificulta cuestionar la violencia contra las mujeres.
La declaración pidió que la vergüenza no recaiga sobre la profesora expuesta, su cuerpo, su imagen o sus emociones. El llamado fue a centrar la responsabilidad en la práctica violenta y en las condiciones que permitieron que ocurriera.
Según se informó, el reglamento de convivencia del Colegio Robles contempla un protocolo para situaciones de maltrato, acoso o violencia entre integrantes de la comunidad educativa, lo que incluye hechos que afecten a docentes, asistentes, funcionarios, apoderados y estudiantes.
Ese procedimiento establece que quien sufra, presencie o conozca una situación debe informar a la Coordinación de Convivencia Escolar. La recepción formal contempla un registro escrito y firmado de los hechos y antecedentes, la apertura de un expediente confidencial y la comunicación a la Dirección.
El reglamento contempla, para situaciones que involucren apoderados, posibles medidas como el cambio de apoderado o la prohibición de ingreso a actividades y dependencias del colegio.


