Cate Blanchett presentó Human Consent Registry, un registro público y gratuito con el que cualquier persona puede verificar su identidad y declarar si sistemas de IA pueden usar su nombre, imagen, voz, movimiento y otros rasgos personales.
La herramienta convierte esas decisiones en señales legibles por máquinas, de modo que plataformas y empresas puedan consultar si ese uso está permitido, permitido con condiciones o prohibido.
El lanzamiento fue organizado por RSL Media y se realizó en un evento alojado en el Parlamento Europeo junto a la eurodiputada Eva Maydell.
No se trata de una ley, una autoridad de control ni un bloqueo automático contra usos no autorizados. Es una infraestructura voluntaria para hacer visible el consentimiento en un punto donde hoy suele quedar disperso entre contratos, correos, agentes o directamente sin registrar.
Cómo funciona la plataforma lanzada por Cate Blanchett
RSL Media explica que el primer ámbito activo del registro es la identidad. Ahí entran el nombre, la imagen, la apariencia, la voz, el movimiento y otros atributos personales o distintivos. El sistema muestra tres estados simples: permitido, permitido con condiciones y prohibido. En la práctica, la persona deja constancia de qué tipo de uso de IA acepta y bajo qué términos.
La plataforma añade una capa técnica para que esa preferencia no quede solo como una declaración humana. Según RSL Media, cada registro se traduce a señales legibles por máquinas para que sistemas de IA y plataformas puedan comprobarlas antes de usar esos atributos.
El sitio también indica que una persona puede crear su propio registro o actuar a través de un representante autorizado.

Ese punto es el cambio concreto del producto promocionado por Cate Blanchett. En vez de depender solo de avisos legales genéricos o negociaciones caso por caso, Human Consent Registry intenta crear una referencia pública y consultable.
RSL Media sostiene que después sumará otras áreas de derechos, como obras, personajes y marcas, pero esas categorías todavía no aparecen como parte plenamente activa del lanzamiento inicial.
La organización detrás del proyecto no presenta la herramienta como una ofensiva contra toda la IA. En el acto de lanzamiento, la actriz la describió como una forma de crear salvaguardas basadas en consentimiento mientras la tecnología sigue avanzando. RSL Media fue cofundada por Cate Blanchett junto con Nikki Hexum, Doug Leeds y Eckart Walther.
Cate Blanchett lleva el debate de licencias de IA desde los contratos hacia un registro público
El valor práctico del registro depende de algo que todavía no está garantizado: que empresas de IA, plataformas y otros usuarios efectivamente consulten y respeten esas señales. El producto deja visible la preferencia de la persona, pero no convierte por sí solo esa preferencia en una sanción automática. Su alcance real crecerá si se incorpora a flujos de licenciamiento, políticas internas, contratos o futuras exigencias regulatorias.
Ahí está una de sus diferencias frente a otros movimientos recientes del mercado. Parte de la industria ya explora acuerdos específicos para personajes, voces o propiedades intelectuales concretas, como ocurrió con las licencias de IA para personajes y voces autorizadas entre Sixth Wall y Hasbro. Human Consent Registry intenta resolver otra capa del problema: cómo expresar de forma estándar y escalable lo que una persona permite o no permite sobre su identidad.
También hay un componente político, aunque sin confundirlo con una aprobación legislativa formal. El lanzamiento en el Parlamento Europeo le da visibilidad en un momento en que Europa ya discute cómo aterrizar la gobernanza de IA en prácticas concretas. Euronews recogió que el proyecto se presentó como un mecanismo persuasivo y operativo, no como una prohibición legal. Presentarlo como una prohibición legal exageraría su alcance actual.
Para artistas, creadores y profesionales cuya voz o imagen pueden ser clonadas o imitadas (como la propia Cate Blanchett), el producto ofrece una forma más clara de dejar instrucciones públicas. Para empresas de IA, abre la posibilidad de consultar una fuente unificada antes de usar ciertos atributos personales. Lo que todavía falta ver es cuántos actores del mercado lo integrarán de verdad en sus procesos.
Si consigue adopción, Human Consent Registry puede convertirse en una pieza de infraestructura para licencias y permisos en IA. Si no la consigue, quedará como una declaración bien estructurada pero con alcance limitado. Por ahora, el cambio verificable es que ya existe una herramienta pública para registrar ese consentimiento y que RSL Media la lanzó enfocada primero en identidad, no en todas las demás categorías de derechos.
Fuentes
RSL Media Newsroom: lanzamiento de Human Consent Registry
RSL Media: Human Consent Registry
Euronews: Cate Blanchett launches project to allow artists to choose AI identities


