NVIDIA presentó un nuevo modelo comercial para ciertos proveedores de nube de IA: apoyo crediticio para adquirir infraestructura y un acuerdo de reparto de ingresos sobre la capacidad financiada.
En la práctica, la compañía sigue cobrando la venta de sus sistemas y, además, suma una parte de los ingresos que esos socios generen al vender servicios de nube con tecnología NVIDIA. Los primeros casos anunciados son Sharon AI y Firmus Technologies, dos operadores que buscan ampliar capacidad para entrenamiento e inferencia sin esperar los tiempos habituales de financiamiento, construcción y puesta en marcha.
La compañía describió este esquema como una forma de acelerar el acceso a cómputo a gran escala para startups, desarrolladores de modelos, empresas y actores regionales. La estructura no equivale a regalar GPU ni a ofrecer computación gratis: el cliente compra infraestructura NVIDIA y la usa para vender servicios, mientras NVIDIA obtiene ingresos por el hardware y por el uso comercial de esa capacidad respaldada.
El movimiento encaja con una etapa en la que el negocio de IA se está desplazando desde el entrenamiento de modelos hacia la inferencia continua, donde la demanda depende de centros de datos que operan de forma permanente y necesitan mucha capacidad lista para usarse.
Cómo funciona el nuevo modelo de NVIDIA para nubes de IA
Según la información oficial, los socios participantes pueden adquirir infraestructura para atender clientes empresariales, desarrolladores y proveedores de software con un modelo de alineación económica basado en reparto de ingresos y apoyo crediticio.
La empresa afirma que, a través de esos acuerdos, las nubes de IA venderán servicios basados en su plataforma y NVIDIA recibirá tanto el ingreso normal por producto como una parte de la facturación de nube asociada a la capacidad respaldada.
La propia compañía presenta ese ingreso adicional como una fuente recurrente ligada al uso. Ese punto cambia el tipo de relación comercial: NVIDIA no solo entrega hardware, sino que queda vinculada a la utilización futura de esa infraestructura. La empresa no detalló públicamente en el anuncio qué porcentaje de ingresos recibe ni los términos completos de cada contrato.

Los dos primeros proyectos nombrados muestran la escala que NVIDIA quiere habilitar, aunque todavía deben leerse como planes y topes proyectados, no como despliegues completados. Sharon AI prevé desplegar hasta 40.000 GPU Grace Blackwell GB300. Firmus Technologies está construyendo un campus de fábrica de IA en Batam, Indonesia, que podría escalar a 360 megavatios y hasta 170.000 GPU NVIDIA.
Un dato relevante para entender la parte financiera es que la empresa describe este esquema como un vehículo opcional en el que los operadores obtienen respaldo para activar capacidad y, a cambio, comparten una porción de sus ingresos futuros de nube.
Ese medio también señala que el reparto exacto no fue revelado. Barron’s coincidió en que se trata de un intento de ampliar la base de clientes de NVIDIA y de sumar una vía de ingresos menos dependiente de la venta única de hardware.
Para los operadores emergentes de nube de IA, el cambio más directo es el acceso más rápido a capacidad de cómputo de gran escala. La empresa dirigida por Jensen Huang sostiene que incluso compromisos comerciales de largo plazo no siempre bastaban para desbloquear financiamiento tradicional para centros de datos y aceleradores. Con este esquema, algunos proyectos pueden avanzar antes y empezar a ofrecer entrenamiento, ajuste fino e inferencia a clientes que necesitan capacidad inmediata.
Fuentes
Tom’s Hardware: Nvidia offers to take a cut of AI cloud revenue on top of hardware sales
Barron’s: Nvidia Stock Rises Amid New Revenue Sharing Plan for AI Startups


