Pasar de una foto a video gratis con IA es algo que ahora cualquiera puede hacer, y yo mismo lo he probado gracias a herramientas como Kling. Esta plataforma me permite generar clips dinámicos de manera gratuita, transformando una imagen estática en una escena en movimiento con apenas unos clics.
El proceso es muy sencillo: subo una foto, selecciono un efecto y la IA se encarga de todo, convirtiendo la foto en video en cuestión de minutos.
Lo que más me ha llamado la atención de Kling es la variedad de efectos preestablecidos que realmente le dan vida a las fotografías. Por ejemplo, el efecto “Let’s ride” me puso sobre un tigre en movimiento, y otro muy popular, “Harry Potter’s broom”, hace que la persona de la foto parezca volar en una escoba.
Además, hay efectos que inflan, mojan o transforman la imagen de una forma sorprendentemente realista. Más que trucos visuales, son una demostración de lo que la IA es capaz de interpretar y animar.
De foto a video con Kling y Midjourney
El funcionamiento de Kling me pareció muy intuitivo. Solo hay que entrar al menú de efectos, subir la imagen y elegir la animación que se quiere aplicar. Aunque los resultados varían —algo normal tratándose de una IA generativa—, la mayoría terminan siendo sorprendentes. Una de las ventajas frente a otras plataformas es que Kling también puede animar fotos con varias personas, generando interacciones entre ellas.
En uno de los videos más recientes que publiqué en mi canal de YouTube, mostré cómo funciona Kling en detalle y probé varios de sus efectos. También hice la comparación con Midjourney, otra herramienta de generación de imágenes y videos.
Ahí se nota que cada una tiene sus puntos fuertes: Midjourney puede destacar en algunos aspectos, pero Kling ofrece créditos gratuitos, tiene efectos muy específicos y una interfaz pensada directamente para crear videos a partir de fotos.