La nueva función en Claude Cowork y Claude Code que permite usar tu computador para abrir archivos, navegar por aplicaciones y completar tareas directamente en pantalla. La novedad llega en vista previa para suscriptores Pro y Max, y funciona por ahora solo en macOS y se apoya en Dispatch, la herramienta móvil con la que se pueden enviar tareas al escritorio.
El cambio es relevante porque mueve a Claude un paso más allá del chat y de los conectores tradicionales. En vez de limitarse a responder o a consultar servicios conectados, el sistema puede interactuar con el navegador, el mouse, el teclado y la pantalla cuando no existe una integración directa con la herramienta que necesita. Anthropic lo presenta como una forma de automatizar trabajo real sin configuración extra, aunque también advierte que la función sigue siendo temprana y no siempre acierta al primer intento.
Cómo funciona el control de tu computador en Claude Code y Claude Cowork
Según la publicación oficial de Claude, la nueva capacidad permite que el sistema intente primero la vía más precisa para resolver una tarea. Eso significa que prioriza conectores con servicios como Slack o Google Calendar. Si no encuentra un conector adecuado, entonces puede pasar al control directo del computador: desplazarse, hacer clic, abrir ventanas, usar el navegador, entrar a archivos y ejecutar herramientas de desarrollo.
Anthropic dice que esta función llega “sin configuración adicional”, pero no es completamente automática desde el primer segundo. Para usarla, la app de escritorio debe estar activa en una Mac compatible y la opción debe habilitarse desde la configuración. Además, la experiencia está pensada para trabajar junto con la app móvil mediante Dispatch, que permite iniciar una tarea desde el teléfono y retomarla en el escritorio.
La empresa también marcó varios límites desde el lanzamiento. El primero es de disponibilidad: solo está en research preview y solo para los planes Pro y Max. El segundo es de plataforma: por ahora queda restringida a macOS. El tercero es de seguridad: Claude debe pedir permiso explícito antes de explorar, desplazarse o hacer clic en nuevas aplicaciones. Anthropic asegura que incorporó salvaguardas para reducir riesgos como prompt injection y que el usuario puede detener la acción en cualquier momento.
La propia compañía reconoce que el rendimiento todavía no es perfecto. En su anuncio explica que las tareas complejas pueden necesitar un segundo intento y que trabajar a través de la pantalla suele ser más lento que hacerlo con una integración directa. También recomienda empezar con aplicaciones de confianza y evitar datos sensibles mientras la función madura.
Qué cambia para usuarios de Claude y para la carrera de los agentes de IA
En la práctica, la novedad apunta a dos públicos claros. El primero es el de programación. Anthropic pone a Claude Code como uno de los centros de esta actualización y plantea casos como hacer cambios en un proyecto, correr pruebas y dejar listo un pull request. El segundo es el de trabajo de oficina y seguimiento de tareas, con ejemplos como revisar correos, preparar un briefing matinal o recopilar métricas periódicas mientras el usuario está lejos del computador.
Eso vuelve más concreta una idea que varias compañías de IA vienen persiguiendo desde hace meses: agentes capaces de operar software, no solo de generar texto. La diferencia es importante para el usuario común. Un chatbot puede sugerir pasos; una herramienta con control puede ejecutar parte de esos pasos dentro de las apps que la persona ya usa. En este caso, Anthropic intenta combinar ambas capas: primero conectores cuando existen y, si no, control visual del escritorio.
También hay una señal comercial clara. Anthropic no presentó esta función como un experimento aislado, sino como una extensión directa de Claude Cowork, Claude Code y Dispatch. Eso ayuda a convertir varias piezas del producto en un flujo único: pedir una tarea desde el móvil, dejar que el sistema avance en la Mac y revisar el resultado después. Para usuarios interesados en automatización personal o productividad para desarrollo, ese encaje puede ser más fácil de entender que una simple lista de capacidades sueltas.
Al mismo tiempo, el lanzamiento llega con un tono prudente poco habitual en anuncios de IA más promocionales. Anthropic no promete autonomía total ni precisión constante. Habla de una vista previa de investigación, admite lentitud frente a integraciones nativas y subraya la necesidad de permisos explícitos. Ese marco importa porque el control directo de aplicaciones y pantalla eleva tanto la utilidad potencial como el riesgo operativo.
Por ahora, la noticia más importante no es que Claude pueda usar tu computador, sino que ya se abrió esta capacidad a usuarios de pago en un producto real y con casos concretos. Si la vista previa mejora en velocidad, fiabilidad y compatibilidad más allá de macOS, Claude podría ganar terreno en una de las áreas más competitivas del mercado actual: la automatización de tareas digitales en un producto masivo, real y cotidiano. Vamos Claude.
Fuentes

